Civilización enterrada bajo la UNAM: verdadera “Cultura Madre” de México

Durante años se nos ha dicho que los Olmecas fueron la cultura madre de México, ocultando así la mitad de la Historia continental.
Hace 10,000 años los Tehuacanos domesticaron el maíz, iniciando una corriente cultural que se extendería continentalmente. Ante su declive, heredaron su cultura a dos sitios que se desarrollarían con el tiempo y marcarían todo lo que vendría después: Olmeco y Copilco.


Bajo Ciudad Universitaria

Cuicuilco B

 

Cuicuilco C

Cuicuilco C

Lo que se conoce como “Cuicuilco C” no está enterrado. Es una parte remota y oculta del Parque Nacional Cuicuilco, también conocido como Bosque de Tlalpan. En algunos mapas se aprecia el llamado Montículo de Tenantongo, que es ni más ni menos que una pirámide semicircular perteneciente a una parte de la metrópolis que debido a su altura no fue tragada por la lava. Actualmente existe en el peor de los

Parque Nacional Cuicuilco, también conocido como Bosque de Tlalpan.

olvidos, cubierta por la tierra y por la maleza en un rincón que de otro modo sería víctima del vandalismo, como lo era hace unas décadas, cuando sí recibía el mínimo mantenimiento. No tiene placas informativas, nombre ni letreros que indiquen que esa es la Zona Arqueológica. Nadie pasa por ahí.
De todos modos, las rocas permanecen flojas en espera de acabar de desmoronarse, como lo han ido haciendo en el último medio siglo.

Si lo buscas, encontrarás sólo matorrales.

 

Cuicuilco D

Cuicuilco D ya no existe, aunque recibe el nombre por haber sido documentado dentro de la Fábrica de Papel “Loreto y Peña Pobre”.
Fue adquirido por Carlos Slim quien lo destruyó. Ahora ese espacio está ocupado por la panadería “El Globo”, dentro de la Plaza Cuicuilco.
Puede apreciarse sin problemas en fotografías de la primera mitad del Siglo XX.

Cuicuilco A y Cuicuilco D separadas por la Fábrica de Papel “Loreto y Peña Pobre”

 

Ratas del Subsuelo

En 1917, cuando los Liberales masones ganaron la guerra civil que llamaron “Revolución Mexicana”, ubicando a Venustiano Carranza como su presidente, no perdieron tiempo y nombraron al personaje Manuel Gamio como Director de la Escuela Internacional de Arqueología , al mismo tiempo que fundaban en México la Dirección de Antropología e Historia, de la que también él estaba a cargo.

Él no era un verdadero arqueólogo, sino un político; justo como los de ahora. Su puesto anterior era el de inspector de Monumentos, cargo que obtuvo gracias a Zelia Nutall: una robatumbas angloamericana cuyo mayor mérito fue “estudiar” un códice robado, que ella siempre pensó mexica cuando en realidad era mixteca, pero que igual lleva actualmente el nombre de Códice Nutall.

Zelia fue quien le sugirió explorar el Pedregal, donde ella llevaba coleccionando (robando) objetos del área desde diez años atrás.

Se iniciaron las “excavaciones” del Templo Mayor (1917), Te­otihuacán (1922), Santa Cecilia Acatitlán (1923), Mixcoac (1923) y Tena­yuca (1925) con ayuda de una cuadrilla de profanadores, a los que el PRI se encargaría de idolatrar años después. Actualmente los “intelectuales” más estúpidos los siguen entronizando.

Investigadores de la ENAH exploran la Zona Arqueológica de Copilco en la actualidad
Investigadores de la ENAH exploran la Zona Arqueológica de Copilco en la actualidad

90 años después del descubrimiento de la zona arqueológica de Copilco (cuya entrada se encuentra actualmente olvidada en la Calle del Río) y de no volver a explorar el sitio, un verdadero equipo de investigadores profesionales de la Escuela Nacional de Antropología e Historia inició un nuevo proyecto de exploración:

Los investigadores dicen que Copilco fue un pueblo complejo que se asentó en un lugar estratégico, cerca de ríos, lagos y rodeado de recursos naturales, los cuales propiciaron el florecimiento de este pueblo durante años.

Investigadores de la ENAH exploran la Zona Arqueológica de Copilco en la actualidad
Investigadores de la ENAH exploran la Zona Arqueológica de Copilco en la actualidad
Investigadores de la ENAH exploran la Zona Arqueológica de Copilco en la actualidad
Interior de la Zona Arqueológica de Copilco

La dacita (roca volcánica negra) se encuentra por capas de distinta antigüedad, entre las que los arqueólogos han encontrado indicios de constante actividad humana, lo cual indica que la gente que vivía en Copilco estaba acostumbrada a los fenómenos volcánicos y que no abandonaron la ciudad súbitamente.
Los habitantes de esta región huyeron y construyeron Teotihuacan: la Ciudad de los Dioses; bajo la influencia cosmogónica de las constantes lluvias de fuego y los volcanes en actividad.

Además de estos hallazgos también se han encontrado ofrendas mexicas y algunos entierros dejados entre las cavidades en la lava. Esto a manera de tributo a Huehuetéotl, deidad del fuego.

Volcán "Xitle"
Volcán “Xitle”
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Sobre el autor

Rodrigo Alejo
Rodrigo Alejo
Nació en la Ciudad de México y estudió en las mejores escuelas que los exámenes de alveolos pudieron sustentar. La palabra "millennial" le da grima.
Metalista, armamentista y libredidacta, formado por el Escuadrón Prometeo, es Fundador de la "Sociedad de los Iluminados" y Jefe Editorial en Fritoline desde 2016.